El sistema dual: aprendizaje en dos lugares
El sistema dual: aprendizaje en dos lugares
La columna vertebral de la formación profesional alemana es el sistema dual. El término «dual» se debe al hecho de que la formación profesional se realiza en dos lugares de aprendizaje diferentes: la empresa formadora y el centro escolar de formación profesional. Esta estrecha relación entre una parte práctica realizada en la empresa y una parte teórica realizada en el centro escolar prepara de manera óptima a los aprendices y las aprendizas para las exigencias del mercado laboral moderno.
Estructura y lugares de aprendizaje
Por lo general, los aprendices y las aprendizas desarrollan su formación entre tres o cuatro días semanales en la empresa y entre uno y dos días en el centro escolar de formación profesional. Como alternativa las fases teóricas y prácticas también pueden tener lugar en bloques de varias semanas.
- La empresa formadora: aquí, los y las jóvenes aprenden las aptitudes prácticas necesarias directamente en el marco de la actividad cotidiana de la empresa. Están plenamente integrados en los procesos de la empresa y cuentan con el acompañamiento de personal de formación cualificado.
- El centro escolar de formación profesional: en él se imparten los fundamentos teóricos de la profesión correspondiente, así como contenidos de educación general, como lengua, inglés o ciencias sociales.
- Centros de formación profesional supraempresariales (Überbetriebliche Bildungsstätten – ÜBS): especialmente en el ámbito de las artes y oficios, los programas de formación supraempresariales complementan la formación profesional para transmitir conocimientos especializados que una sola empresa tal vez no pueda cubrir en su totalidad.
Fundamentos legales, normas y gestión
La formación profesional dual está estrictamente regulada por la Ley Alemana de Formación Profesional (Berufsbildungsgesetz – BBiG) y el Reglamento de la actividad artesanal (Handwerksordnung – HwO).
- Contrato de formación: antes del inicio de la formación, se firma un contrato de derecho privado entre la empresa y el aprendiz o la aprendiza. En él se establecen los derechos y obligaciones, la retribución y la duración de la formación profesional.
- Reglamento de formación profesional dual: existe un reglamento de formación profesional reconocido y válido en toda Alemania para cada una de las más de 320 profesiones de formación profesional dual reconocidas. En él se definen los contenidos de la formación profesional dual y se garantiza así un alto nivel de calidad homogéneo, independientemente de que se realice en una empresa grande o pequeña, en una metrópoli o en una localidad rural.
- Gestión: de común acuerdo con los interlocutores sociales —es decir, las organizaciones de trabajadores y trabajadoras o empresas— el Estado gestiona el sistema dual de formación profesional en los distintos niveles.
Financiación y retribución
Una característica especial es que los aprendices y las aprendizas reciben desde el primer día una retribución de la formación que paga la empresa. Existen retribuciones mínimas legales que aumentan con cada año de formación. El Estado se hace cargo a su vez de los gastos de la enseñanza en los centros escolares de formación profesional estatales, así como de las subvenciones a los grupos desfavorecidos.
Examen y título
La formación profesional dura entre dos años y tres años y medio, dependiendo de la profesión, pero por lo general la duración es de tres años. La obtención del título concluye con los exámenes realizados ante las cámaras competentes (por ejemplo, Cámaras de Industria y Comercio, IHK, o Cámaras de Artes y Oficios, HWK). Tras superar con éxito el examen, los titulados y las tituladas obtienen un título de oficial o de trabajador especializado. Este título es reconocido a nivel nacional e internacional como sello de calidad que acredita la capacidad de acción profesional y, a menudo, suele constituir la base para una carrera profesional.
Ventajas del modelo dual
El sistema ofrece una situación clásica de beneficio mutuo: las empresas se aseguran la siguiente generación de trabajadore y trabajadoras cualificada, perfectamente adaptada a sus necesidades. Los y las jóvenes se benefician de una gran seguridad laboral, ya que la mayoría de los titulados y las tituladas son contratados directamente por su empresa formadora.